{"id":2543,"date":"2023-05-01T18:15:05","date_gmt":"2023-05-01T18:15:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.raquelgalavis.com\/?p=2543"},"modified":"2023-05-03T21:29:09","modified_gmt":"2023-05-03T21:29:09","slug":"a-veces-el-mejor-plan-es-el-no-plan","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.raquelgalavis.com\/?p=2543","title":{"rendered":"A veces el mejor plan es el no-plan"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Viernes de un mes de un verano de un a\u00f1o cualquiera. Sierra de Guadarrama.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Un plan improvisado me lleva a las monta\u00f1as tras dejar el asfalto de Madrid mendigando algo de sombra. La idea era tomar un bocadillo de calamares en la Plaza Mayor, cita ineludible si te atreves a visitar la capital del secarral estival.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00eda haber sido un plan estupendo, porque la compa\u00f1\u00eda lo es, as\u00ed que podr\u00edamos haber comido ese bocadillo y luego patear el Matadero descubriendo alguna instalaci\u00f3n curiosa. M\u00e1s tarde podr\u00edamos haber conectado con el paseo de Madrid R\u00edo, mientras el sol se re\u00eda de nuestra osad\u00eda abrasando nuestras cabezas.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos tambi\u00e9n haber cogido unas bicis para pedalear el Parque de la Casa de Campo y luego tomarnos una cerveza en alguno de sus chiringuitos.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos, tal vez, habernos mojado en el lago y tirarnos a la bartola Madrile\u00f1a de este verano sorpresa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo algo nos pas\u00f3 por el camino. Algo que a veces ocurre cuando dos mentes conectan en el deseo de aventura. Cuando dos esp\u00edritus entienden que los mejores planes no cuestan dinero y a veces, ni siquiera se escogen, porque sin darte cuenta, el propio plan es el que te escoge como actor para representarlo en ese espacio-tiempo m\u00e1gico de encuentro.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que, sin m\u00e1s, escucho aquello de : -oye, que estaba yo pensando que \u00bfpor qu\u00e9 no cambiamos el plan y nos subimos a la monta\u00f1a?<\/p>\n\n\n\n<p>Inevitablemente la respuesta del &#8211; \u00a1si, pues claro!- sale a borbotones de mi garganta.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que el volante gira 180 grados respondiendo a las \u00f3rdenes de mi gu\u00eda de viaje y en menos de 45 minutos el paisaje se transforma como en una pel\u00edcula. Ahora estoy en medio de abetos que respiran a pleno pulm\u00f3n; el de una capital que se divisa en la lejan\u00eda como espejismo derretido.<\/p>\n\n\n\n<p>Los nombres de estos riscos, que mi gu\u00eda va contando, se suceden en mi mente como promesas de lugares por explorar y que no quiero olvidar:<\/p>\n\n\n\n<p>Monasterio del Paular<\/p>\n\n\n\n<p>Puente del perd\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Cascadas del purgatorio<\/p>\n\n\n\n<p>La cuerda larga<\/p>\n\n\n\n<p>Las cabezas de hierro<\/p>\n\n\n\n<p>La bola del mundo<\/p>\n\n\n\n<p>Pe\u00f1alara<\/p>\n\n\n\n<p>Pantano y Valle de Lozoya<\/p>\n\n\n\n<p>Cascadas del Purgatorio\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que los apunto. Suelo borrar los nombres de las personas que me presentan nada m\u00e1s terminan de dec\u00edrmelos. Me gusta m\u00e1s recordar sus ojos, sus manos, su sonrisa o la falta de ella, la sensaci\u00f3n que me provoca esa nueva oportunidad de conectar con otro ser humano. Por eso intento disculparme y pedir que me lo repitan una o dos veces m\u00e1s, mientras hago el esfuerzo, ahora ya consciente, de retenerlo. A algunas personas no les gusta que no recuerden su nombre; lo llevan como estandarte de su personalidad. Sin embargo, a mi me deja m\u00e1s huella su esencia, que suele trascender ese grupo de palabras y se transpira en el primer intercambio de besos, apret\u00f3n de manos, o roce de codos, seg\u00fan el pa\u00eds o el momento de la pandemia\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Como no quiero que me vuelva a pasar esto, rescato los nombres que me van cantando al o\u00eddo mientras conducimos por una carretera serpenteante.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Olfateo el rumor de las monta\u00f1as, impasibles y s\u00f3lidas ante mi mirada. Siento en mi piel bronceada la inconfundible luz tamizada por las hojas de los \u00e1rboles. Las ramas filtran una avalancha de antiguas emociones, todas \u00f3rganicas, similares a las que experimenta un perro cuando sale a pasear al campo despu\u00e9s de horas encerrado en casa, me supongo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras mi mano danza fuera de la ventana jugando con el viento, empiezo a rememorar otras escapadas del pasado, cuando mi trabajo consist\u00eda en viajar y contarlo en formato audiovisual para televisiones de otras tierras: Suiza, Italia, Francia fueron destinos del ayer. Parece otra vida que ahora se me representa aqu\u00ed de nuevo, mientras la evoco como una visitante. Semeja como si aquellos recuerdos ya no perteneciesen a mi historia, como si los \u00e1rboles los hubiesen respirado para devolverlos luego a la memoria universal, en un ejercicio de expiraci\u00f3n o expiaci\u00f3n de las antiguas heridas. Memorias que durante a\u00f1os fueron saltando de copa en copa, de rama en rama, de hoja en hoja y ahora se me devuelven por otros bosques similares, que los rezuman en cada sombra que anhelo, en cada riachuelo que descubro, en cada curva que desciendo. Como si fuesen un pr\u00e9stamo que en alg\u00fan momento sostuvo mi cerebro para despu\u00e9s dejar marchar y aligerar el peso, abriendo espacio a nuevas vivencias y momentos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Viene a m\u00ed la imagen de aquella mujer de treinta y pocos mientras me sorprendo pensando en lo diferente y lo igual al mismo tiempo que era yo en aquella \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed mi memoria sensorial se activa de manera visceral. Las im\u00e1genes y los colores que veo recuperan mi memoria ic\u00f3nica, los sonidos la ecoica; los olores la memoria Proustiana, las texturas la h\u00e1ptica. Parece un cuadro que ya he visto antes pero a la vez es totalmente nuevo. Siempre me ha maravillado esta memoria de los sentidos del cuerpo. Cuando falleci\u00f3 mi abuela hace dos a\u00f1os guard\u00e9 uno de sus pijamas en una bolsa herm\u00e9tica, porque quer\u00eda conservar su aroma para siempre. De momento no me he atrevido a abrirla por miedo a que el aire lo evapore definitivamente, o a que mi sistema l\u00edmbico provoque un torrente de a\u00f1oranza con el consiguiente llanto hiposo de nieta-que-ya-no-tiene-abuelas. Por suerte todav\u00eda puedo evocar su olor sin recurrir a la bolsa talisman. El otro d\u00eda, el aroma del portal de una amiga me llevo directamente a la casa que compart\u00eda con mi ex-marido hace m\u00e1s de un decenio\u2026Por alg\u00fan motivo, seguramente relacionado con mi personalidad sensible al procesamiento sensorial (en alg\u00fan momento de mi vida adulta me he preguntado con terror si hoy el Departamento de Orientaci\u00f3n del cole o alg\u00fan neuropsiquiatra de los de \u201ctanto TDHA que hay hoy madre m\u00eda\u201d, me diagnosticar\u00eda como ni\u00f1a PAS\u2026Oh Dios M\u00edo!), mi cerebro ha escogido almacenar estos recuerdos en mi memoria a largo plazo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Busco sobre este tema y leo que un tal Ulric Gustav Neisser acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino \u2018memoria sensorial\u2019. Este psic\u00f3logo de origen alem\u00e1n y miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos present\u00f3 ante la comunidad cient\u00edfica un nuevo modelo sobre la memoria. En su trabajo Cognici\u00f3n y Realidad, nos explicaba c\u00f3mo nuestros sentidos eran capaces de guardar la experiencia de un est\u00edmulo durante un breve tiempo con el fin de que nuestro cerebro pueda discriminar si cada est\u00edmulo experimentado merece la pena recordar o no<a href=\"https:\/\/lamenteesmaravillosa.com\/trabajar-con-las-manos-es-bueno-para-tu-cerebro\/\">,&nbsp;<\/a>guard\u00e1ndolo as\u00ed, o bien en la memoria de trabajo o en la memoria a largo plazo. As\u00ed que doy gracias por la elecci\u00f3n de mi enc\u00e9falo.<\/p>\n\n\n\n<p>El viaje contin\u00faa y el est\u00f3mago protesta por el ayuno prolongado, as\u00ed que paramos y comemos en una parada t\u00edpica la consabida comida espa\u00f1ola de huevos con jam\u00f3n t\u00fa y tortilla con ensalada yo, porque aqu\u00ed y hoy precisamente es lo que estaba deseando. M\u00e1s tarde nos tumbamos para una siesta bajo pinos y entre flores Espantapastores mientras las vacas esp\u00edan nuestros movimientos. Arriba muy alto se acunan las copas de los \u00e1rboles, abajo nosotros sintiendo, conectando, respirando sin m\u00e1s el ahora. Una pareja de la tercera edad sentada en sillas de playa, con las manos cogidas mientras observa el pantano de Lozolla me confirma que hay personas que siguen sabiendo compartir buenos momentos, aunque lleven 45 a\u00f1os haciendo lo mismo cada x tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>El sol comienza su destierro a la hora que toca en esta \u00e9poca del a\u00f1o, as\u00ed que retomamos la ruta para acercarnos a Rascafr\u00eda a comprar chocolate artesano. Tiene que ser all\u00ed porque el cacao lo traen de lejos y es\u201d antis\u00e9ptico, diur\u00e9tico, anti-hemorr\u00e1gico y parasiticida, el cacao es un remedio casero para la alopecia (calvicie),  las quemaduras, la tos, los labios resecos, los ojos irritados, la  fiebre, la malaria, le nefrosis, la depresi\u00f3n an\u00edmica, los dolores durante el embarazo y el parto, el reumatismo, las mordeduras de culebras, las heridas en general\u201d (&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.chocolatenatural.com\/\">https:\/\/www.chocolatenatural.com&nbsp;<\/a>). Pero sobre todo, porque mi gu\u00eda dice que as\u00ed se lo llevo a mi hijo a mi regreso a casa.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde disfrutamos de una clara con lim\u00f3n y despu\u00e9s comeremos bocatas de bacon y panceta en Cercedilla mientras escucharemos un concierto sorpresa de un grupo local: tal Sanke se llama, cual Afro-jazz suena.<\/p>\n\n\n\n<p>Bailamos, re\u00edmos, contamos an\u00e9cdotas y confesamos recuerdos. Callamos tambi\u00e9n a veces, con la tranquilidad que da el entender que el silencio es bienvenido cuando no temes la soledad pero disfrutas de una buena compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Viajamos hacia dentro. Convertimos un plan cualquiera en una oportunidad de exponernos a lo nuevo. De no comprendernos en absoluto y de ponernos en contacto con nosotros mismos de nuevo y entendernos por completo. Cuando viajamos, el tiempo pierde el ritmo autom\u00e1tico, mec\u00e1nico, que le damos en el d\u00eda a d\u00eda cotidiano. Cuando viajamos, se estira, se alarga, se convierte en algo que usas solo como orientaci\u00f3n para llegar a comer o cenar antes de que cierren la cocina, para hacer un check out de un hotel o para coger un avi\u00f3n de regreso. Se evapora de nuestra conciencia y nos deja en un respiro suspendido. Parece como si esa convenci\u00f3n para medir lo que no es solo aqu\u00ed y ahora nos diese un descanso. Como si la teor\u00eda que estudian algunos cient\u00edficos de que \u201cel tiempo no existe y que solo es una ilusi\u00f3n hecha de recuerdos humanos\u201dse confirmase.<\/p>\n\n\n\n<p>Viajamos para enriquecer nuestros paisajes vitales, para enfrentarnos a nuevos retos, para abandonar la comodidad de lo transitado y predecible, de la monoton\u00eda y el tedio. Cada gran hito en el desarrollo de mi hijo se ha dado siempre durante o despu\u00e9s de un viaje: su primer gateo en Menorca; sus primeros pasos en Extremadura; su primera subida a una tabla de windsurf en Catalu\u00f1a; su primer cuaderno de viaje con dibujos en Par\u00eds; tambi\u00e9n mis primeros&nbsp;&nbsp;\u201cprimeros\u201d aparecen vinculados a escenarios en tr\u00e1nsito: mi primera borrachera y mi primer beso en Inglaterra; mi primer buceo en Indonesia; mi primera foto con una c\u00e1mara digital con 12 a\u00f1os en el Monte Saint-Michel&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>A veces tenemos la suerte de que esas primeras veces ocurran en un viaje y entonces la memoria s\u00ed los tat\u00faa en nuestro cerebro para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso viajo: para sumergirme en el aprendizaje activo, vivencial y significativo; para generar posibilidades que luego albergar\u00e1n oportunidades. Para que puedan darse m\u00e1s \u201cprimeras veces\u201d. Para aumentar mi consciencia de la experiencias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Viajo porque en el trayecto escucho mi m\u00fasica preferida a todo volumen en mi coche y mi pecho vibra a cada momento. Viajo en el sentido que para m\u00ed tiene la vida: porque estoy en continua evoluci\u00f3n y crecimiento y en el viaje siempre encuentro nuevos escenarios para ello.<\/p>\n\n\n\n<p>Unos d\u00edas despu\u00e9s leo en el libro \u201cViajar Ligero, la vida con equipaje de mano\u201dde Gabriele Romanoli:&nbsp;\u201ccircular, moverse, intercambiar, cambiar. Tienes derecho. Hoy eres esto, est\u00e1s aqu\u00ed. Ma\u00f1ana podr\u00edas querer probar algo distinto en otro lugar. Llevando contigo a las personas y cosas importantes. O dej\u00e1ndote llevar con ellos, ya que ante todo no debes ser un lastre. Comprueba de qu\u00e9 material est\u00e1s hecho, cu\u00e1nto estorbas, si tienes demasiadas pretensiones, deudas, expectativas, problemas sin resolver.\u201d&nbsp;Me lo ha dejado mi gu\u00eda de esta aventura y en mi lectura de estos d\u00edas calurosos en la piscina de mi amiga que me acoge este verano, este pasaje resalta porque \u00e9l lo ha subrayado. Yo tambi\u00e9n subrayo libros, como un intento de retener lo esencial, para meterlo en esa mochila ligera. Lo gracioso es que rara vez vuelvo a releerlos. As\u00ed que esas l\u00edneas de l\u00e1piz subrayadas se quedan como testimonio de lo que un d\u00eda me reson\u00f3 en eco. Al leer las p\u00e1ginas de Romagnoli y encontrar los grafitos del lector anterior me sonr\u00edo comprendiendo a veces s\u00ed y otras no, el por qu\u00e9 \u00e9l escogi\u00f3 esos fragmentos y a mi en cambio me llaman la atenci\u00f3n a veces los mismos y en otras ocasiones otros distintos. Es como cuando voy caminando por la orilla del mar en la playa y sigo las huellas de pisadas de otros que van delante: es un truco que aprend\u00ed de peque\u00f1a para no cansarme tanto al hundirme en la arena. Pero de pronto no hay huellas porque el mar se las ha tragado y tienes que meter el pie de lleno y hundirte en ella, esforzarte, hacerte cargo de tu camino, de lo que a ti mismo te parece la esencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Leo las palabras subrayadas por mi prestador y pienso que, en cambio, tal vez yo prefiero \u201cviajar con\u201d que \u201cllevarme a alguien de viaje\u201d. Viajo con compa\u00f1er@s a veces, con mi hijo mucho y otras veces sola. Viajar con otros es compartir; \u201cllevar\u201d es trasladar algo de un lugar a otro, hacerse cargo del movimiento del otro, cargar el lastre ajeno\u2026.En cambio, &#8220;ir con&#8221; es caminar juntos, creciendo por separado sin separarse o separ\u00e1ndose a ratos para volver a encontrarse m\u00e1s tarde, si el camino lo favorece. Tal vez esto es por mi miedo a sentirme atada, pero me prometo reflexionar sobre ello. M\u00e1s tarde el subrayado aparece de nuevo y me tranquiliza: \u201c&nbsp;cuando se quiere a alguien se lo deja libre. Las mercanc\u00edas deben circular, las personas deben circular. Detenerse solo cuando es indispensable, cuando se producen encuentros milagrosos en los que la cura es rec\u00edproca, la simbiosis mutua\u201d. \u00a1Mi signo Acuariano y mi tendencia a la indomable independencia salvados por el autor Italiano!,&nbsp;&nbsp;aplaudo y respiro aliviada.<\/p>\n\n\n\n<p>Y contin\u00fao leyendo\u2026 y sigo escribiendo: viajo en definitiva por el placer de hacerlo, sin m\u00e1s, sintiendo los momentos, observando las sensaciones, metaviajando mi trayecto vital. Viajo siempre que puedo.<\/p>\n\n\n\n<p>Romagnoli nos dice que en la vida pasaremos 23 a\u00f1os durmiendo, 20 trabajando, 6 comiendo, 5 esperando, 4 pensando, 228 d\u00edas lav\u00e1ndonos la cara y los dientes y tendremos 46 horas de felicidad. Nos presenta su libro como \u201cun manifiesto para que pierdas el miedo a perder, para todos aquellos viajeros que recorren ese viaje que es la vida y desean a\u00f1adir algunos minutos m\u00e1s a esas 46 horas de felicidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo viajo para a\u00f1adir a esa lista del escritor muchos m\u00e1s a\u00f1os de viajes, pidiendo, como dec\u00eda K. Kavafis, \u201cque el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias\u201d en su \u00cdtaca inmortal, entendiendo que lo importante es el trayecto y no la meta ni el destino, siempre que podamos extraer de ello aprendizaje y experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY t\u00fa, por qu\u00e9 viajas?<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-container-6 wp-block-columns\">\n<div class=\"wp-container-5 wp-block-column\" style=\"flex-basis:100%\">\n<div class=\"wp-container-4 wp-block-columns\">\n<div class=\"wp-container-3 wp-block-column\" style=\"flex-basis:100%\">\n<figure class=\"wp-container-2 wp-block-gallery-1 wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"http:\/\/www.raquelgalavis.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/IMG_6206-5-scaled.jpg\" rel=\"lightbox[2543]\" title=\"A veces el mejor plan es el no-plan\"><img loading=\"lazy\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.raquelgalavis.com\/wp-content\/plugins\/jquery-image-lazy-loading\/images\/grey.gif\" data-original=\"http:\/\/www.raquelgalavis.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/IMG_6206-5-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"lazy wp-image-2552\" srcset=\"http:\/\/www.raquelgalavis.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/IMG_6206-5-768x1024.jpg 768w, http:\/\/www.raquelgalavis.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/IMG_6206-5-225x300.jpg 225w, http:\/\/www.raquelgalavis.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/IMG_6206-5-1152x1536.jpg 1152w, http:\/\/www.raquelgalavis.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/IMG_6206-5-1536x2048.jpg 1536w, http:\/\/www.raquelgalavis.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/IMG_6206-5-scaled.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><noscript><img loading=\"lazy\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.raquelgalavis.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/IMG_6206-5-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2552\" srcset=\"http:\/\/www.raquelgalavis.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/IMG_6206-5-768x1024.jpg 768w, http:\/\/www.raquelgalavis.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/IMG_6206-5-225x300.jpg 225w, http:\/\/www.raquelgalavis.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/IMG_6206-5-1152x1536.jpg 1152w, http:\/\/www.raquelgalavis.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/IMG_6206-5-1536x2048.jpg 1536w, http:\/\/www.raquelgalavis.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/IMG_6206-5-scaled.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/noscript><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<!-- PHP 5.x -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Viernes de un mes de un verano de un a\u00f1o cualquiera. 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