¿cuándo llegamos?

Érase una vez que se era, un culto caballero llamado Don Pío, que allá por el año 1896 vivía en el monasterio de Caaveiro con su mujer y sus hijos, sobre las aguas turquesa del río Eume…

así podría empezar el cuento para entretener durante el viaje a un niño juguetón y travieso. esta podría ser la excusa para despegarle de la play station o de la tele y llevarle a la naturaleza, a mojarse los pies en las increíblemente verdes aguas del río eume, a respirar aire puro fuera del centro comercial y a decubrir que los pajaritos con el pecho rojo se llaman “petirrojos” en castellano o “txantxangorri “en euskera. cualquier excusa podría valer, siempre que tengamos ganas, claro, de salir de la rutina cómoda, de lo fácil.

y no estaría mal para sus padres tampoco, recargar las pilas en semejante “marco incomparable”, lugar aún desconocido para muchos gallegos.

quizás no es un bosque tan distinto de los que tenemos cerca de casa, pero la excursión en coche de dos horas, la comida-picnic con cestita de caperucita, las hojas voladoras como confetti de boda, o los árboles reumáticos de musgo aterciopelado, pueden ayudarnos a inventar un sábado de cuento. uno de esos días que recordaremos siempre, aunque crezcamos.

Raquel Galavís

baleen morning-river arms.balmorhea

en barbecho

sigmund freud: “existen dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra serlo”

hablamos… disimulamos…hablamos…analizamos…hablamos…razonamos….

basta!

de pronto todo da un giro de 180º y sentimos…

y entonces actuamos y decimos la verdad. atreverse a hablar desde dentro, a decir lo que se siente, a compartir una emoción, una idea o un pensamiento aunque nos parezca absurdo o ridículo, o no esté bien visto, o no sea políticamente correcto. atrevernos a ser fieles a nosotros mismos, a ser honestos, a decir no. o si. a pasar a la acción al fin y al cabo.

cuando dejamos el personaje en la percha y simplemente somos, desde nuestro yo interno, entonces todo fluye. entonces podemos empezar a hacernos los idiotas y transformar un día prosaico en otro lírico… y ser felices.

dicen que solo los niños y los locos o los idiotas dicen la verdad. yo añadiría que también los valientes.

cuánto me queda por aprender!

Raquel Galavís

 passing afternoon– iron and wine (our endless numbered days)

pan de maíz con pasas

ayer me han sorprendido con un regalo tierno. algo sencillo y dulce que hoy me ha salvado la vida…

porque hoy me he despertado y mi estómago no admitía nada. mi cuerpo pedía sueño. virus de otoño le llaman. cansancio y renovación le digo yo.

y entre pesadilla y pesadilla, unos trocitos de esos preciosos bollitos, han conseguido hacerme sentir mejor, poco a poco.

me he sentido como un pajarito enfermo y he pensado en nina nastasia y su “bird of cuzco” y en cómo sonaba aquel día que íbamos cantando a la playa, soñando con el amor verdadero… como peter pan y wendy!

Raquel Galavís

02 bird of cuzco

melancholia

angustia, compasión, belleza, tensión… todas ellas palabras para describir lo que la pantalla vomita en la última obra de Von Trier.

pero más allá de las disquisiciones formales, técnicas, argumentativas o dogmáticas que queramos o podamos hacer, lo que me rondaba por la cabeza al salir del cine era una pregunta:

“si hoy fuese el fin del mundo y el cielo quisiese engullirnos a todos, y los mares regurgitasen todo su lodo, y el fuego ocupase la nada …¿con quién querrías estar para despedirte?”

mi corazón lo tiene claro, sin lugar a dudas…

Raquel Galavís