un día cualquiera

un mensajero del otro lado de la ría me ha citado en un punto de la ciudad para hacerme llegar un sobre. a las 15.30 me he acercado al lugar convenido, he caminado por el pantalán de madera escuchando el taconeo de mis zapatos verde esmeralda. mientras escrutaba la ría en busca del barco que traería mi encargo, he imaginado los adioses que llenaron esta bahía en otros años de emigrantes. el viento me ha susurrado al oído el llanto de las despedidas, de las promesas de amor eterno, de las esperanzas de otros futuros más allá del hambre y los sabañones, de las maletas humildes de camiseta, pantalón de loneta y chaleco…

al fin lo he divisado allá a lo lejos, sereno, acercándose a mi puerto. me he imaginado a mi misma como la heroína de una película de espías recibiendo un mensaje cifrado, o en una película romántica, citándome a escondidas con un amor imposible…

el frío aire de febrero me ha levantado la falda de volantes con caricia juguetona y he saltado al barco, ansiosa por encontrarlo. en el mostrador me estaba esperando, solitario, casi disculpándose por mostrarse abandonado, envuelto en una bolsa negra, sin más datos. nerviosa lo he cogido y he saltado de nuevo a tierra. he repisado mis taconeos traviesos y me he metido en el coche sonriendo, deseando devorar este nuevo encargo. lo he abierto y allí estaba “cuentos de eva luna” para leerlos y releerlos de nuevo, por arriba y por abajo, del derecho y del revés, de la cabeza a los pies…

tengo cuatro días para devolverlo a su dueño transformado en voz de cuento…

vamos a ello!

 

 

Fin de semana de cuentos…

Después de una temporada en la que los cuentos se habían quedado en casa, Raquel ha vuelto a salir a la calle a compartirlos con los más pequeños…

El viernes Raquel estuvo contando cuentos en El pozo de los 3 deseos, en Cangas, un lugar donde ya habíamos estado en 2008 y que nos encantó por su selección de libros mágicos. Esta vez volvió a suceder y quise ser un niño de 2 años rodeado de toda esa nueva literatura infantil y esas ilustraciones tan actuales que mezclan técnicas diversas y que en nuestra época no existían. Sí, compramos varios libros, algunos para Nanook y otros para nosotros, a pesar de que están recomendados para niños de 6 años.

El sábado Raquel volvió a actuar, esta vez en una tiendecita nueva de Vigo, A Pita Cega, un lugar lleno de juguetes originales y una muuuuuy buena compañía.

En ambas contadas Raquel tuvo un público atento, divertido, participativo… y un niño muy especial que no entendía porqué mamá contaba tantas cosas a los niños y durante una hora no le hacía ningún caso…

 

 

Yo no sé muchas cosas, es verdad. Digo tan solo lo que he visto. Que la cuna del hombre la mecen con cuentos. Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos. Que los huesos del hombre los entierran con cuentos. Y que el miedo del hombre ha inventado todos los cuentos. (León Felipe)